lunes, 9 de abril de 2018

6 Reglas de Oro de la Publicidad Efectiva (II)


Ya hemos visto que la publicidad efectiva debe reunir ciertos requisitos, muchos de los cuales están muy ligados al espacio donde habrá de insertarse, al contexto, al perfil del usuario, etc. En esta ocasión mencionaremos otra de las reglas de oro para lograr un anuncio efectivo. Y vale la aclaración que estos consejos son igualmente aplicables a la publicidad de la vía pública, como la publicidad on line, o en medios masivos de comunicación. Preceptos básicos de una industria que nos rodea.

La Publicidad Efectiva respeta la privacidad

Algo que parece tan simple y lleno de lógica, no siempre es considerado a la hora de diseñar un anuncio o una campaña. El límite entre el derecho que tiene el anunciante de mostrar su producto y el que tiene el usuario de no ver invadida su privacidad, es tan delgado que en ocasiones se confunden hacia uno y otro lado.

Un ejemplo típico de esto son los pop-ups (páginas de apertura automática al ingreso en una web). Cuando el usuario tipeó la dirección de la página que deseaba visitar, o ingresa a ella a través de un buscador, se encuentra con una página (en el mejor de los casos, de formato más pequeño) que promociona un artículo o servicio. Si bien se trata de una práctica frecuente, hay encuestas que demuestran el desagrado que producen estos anuncios en el usuario que se ve obligado a cerrar el pop-up, bloquearlo en su sistema para que no vuelva a aparecer en futuras sesiones, etc.

En muchos casos, especialmente cuando el internauta no es muy avezado en las lides tecnológicas, clickea (por error o convencido de que por allí llegará a la web que busca) en el anuncio y acaba su derrotero muy lejos de la información que necesitaba, de mal humor y decepcionado. ¿Estas sensaciones son las que busca una publicidad efectiva? Definitivamente no. Y no mencionamos aquí los casos de pop-ups imposibles de cerrar, o bien porque donde tienen el ícono de "cierre" se esconde un link que lleva al anuncio de todos modos, o el botón es prácticamente imposible de encontrar en un maremagnum de colores y animación.

Una publicidad efectiva es respestuosa de la privacidad del usuario. Violentarlo con apariciones mágicas frente a sus ojos, requerir complejos registros a cambio de la información, obtener datos de su navegación sin autorización, contratos de adhesión ambiguos, son otras formas de profanar el derecho que todos tenemos a decidir qué queremos ver, cuándo, cómo y a quién deseamos brindarle nuestra información y a quienes no. De manera clara, objetiva y sin letras pequeñas.

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